mar

14

dic

2010

El Flambeau Oscuro

El invierno pasó en la Isla como cada año. Los Magos ordenaron y prepararon el traslado de la base de la alianza a la costa, para instalarse en la Torre. También surgieron muchas inquietudes. Recibieron varias cartas con denuncias a los Tribunales. En el Tribunal de Roma, los Mercere les denunciaron. En el Tribunal de Stonehege, les había denunciado un Ex Miscelanea en relación al suceso de Cornualles y otra denuncia, de Eudoxia ex Guernicus sobre el asunto de William ex Bonisagus. También tenían que ir al Tribunal de Novgorod para presentar a la Alianza. Además, había mil tareas más, entre ellas, efectuar el recado para los Mercere si los Tytalus eran incapaces de aportar más pruebas.

 

Dewydd ex Miscelanea fue enviado con la Flota Mundana para substituir a Samael, pues éste se quedaría varias estaciones en la Septimania, de manera que se trasladó al Odín con su hijo y la nodriza. El Odín y el Wulfzee iniciaron su clásica ruta desde Riga, por los puertos del norte de Europa para, luego, pasar al Mediterráneo. El primer puerto del Mediterráneo al que llegaron fue Barcelona.

 

En Barcelona visitaron el Gallo de Plata, donde tuvieron una entrevista con Farusca, a bien de suavizar las relaciones entre ambas alianzas y como cortesía. Farusca les pidió un favor, que se trataba de llevar un libro hasta una alianza cercana, llamada Egara Profundis, en las cercanías de la ciudad de Terrassa y ellos aceptaron.

 

Con un carro, Samael, Dewydd y como escolta, sir Baldr Ulfson y tres de sus hombres, se pusieron de camino a Terrassa. Por el camino fueron asaltaos por unos peligrosos bandidos pero socorridos por un hombre armado y a caballo que resultó ser un miembro de Egara Profundis: Tristán ex Flambeau. Tristán les llevó hasta la alianza, donde fueron recibidos por John ex Bjornaer y por Gessamí ex Verditius. Fueron invitados a pasar la velada allí y descansar, de modo que conocieron al resto de los magos de la alianzaSven ex Bjornaer un hombre rubio y alto del norte; otro, con cabeza de jabalí de nombre Jareth ex Merinita así como a Nuada ex Miscelanea y su filia, Nemain. Nuada era conocido de nombre por Dewydd, pues era un conocido de su pater, Glyddwr el Rojo. Tristán, por su parte, había estado en las Cruzadas y todos eran mago de entre cuarenta y cincuenta años, salvo Nuada, que rozaba los setenta y su filia, mucho más joven.

 

Después de la cena, Nuada le explicó a Dewydd que había un problema en la zona, puesto que un conflicto entre dos señores mundanos amenazaba con destruir un regio que contenía un árbol milenario y le pidió ayuda para solucionar el conflicto. Dewydd habló con Samael, pues era tan experto en asuntos de mundanos como un Jerbiton y se comprometieron a hacer lo que estuviese en su mano.

 

Al día siguiente fueron para la ciudad del señor adversario del propietario de las tierras de Don Joan de Terrassa, Manresa, acompañados por Jareth ex Merinita. El señor de Manresa, Don Jaume, había heredado las tierras hacía poco y los magos investigaron en aquella ciudad sobre un aspecto que les alarmó rápido: el anterior consejero del señor había muerto súbitamente con unos síntomas algo extraños y el nuevo consejero, un bibliotecario, había cambiado muchas cosas allí y parecía ser quien estaba detrás de aquel conflicto.

 

Intentaron verle con la excusa de ofrecerles quinientos mercenarios a las órdenes de Baldr (con los nombres falsos de Daniel, Samuel y Haakon) y, pese a que se mostró en extremo falso y peligroso, acordaron que se unirían a su bando. De la reunión ambos dedujeron que era un tipo peligroso y, quizás, con poderes oscuros detrás, si bien parecía ser afectable con la magia. Decidieron volver aquella tarde en busca de pistas sobre la naturaleza de aquel hombre.

 

Sin embargo, pronto fueron descubiertos y el consejero, de nombre, Jacint, dio señales de conocer palabras propias del latín hermético, con lo que Samael y Dewydd hablaron con él sin cortapisas, para saber quién era aquel hombre. Durante la conversación, para su horror, descubrieron que Jacint había sido un miembro de la Orden, y ahora era uno de los renegados diabolistas de aquel Tribunal que algunos conocían como “los Flambeaus Sombríos” que no dudaban en usar su magia para afectar asuntos mundanos y para atacar alianzas de la Orden para acrecentar el poder del Maligno. Jacint les dejó marcharse para que llevasen el mensaje a Egara Profundis de que se marchasen o afrontasen la destrucción, así como dijo que no tenía conflicto con el Tribunal de Novgorod.

 

Samael y Dewydd regresaron prestos a Egara Profundis y les contaron lo que habían descubierto. Los de Egara Profundis pusieron en alerta al señor Joan de Terrassa para que se defendiese del ataque del ejército mundano que Jacint mandaba contra ellos y los de Auriga Maris ayudaron en las defensas. Luego, Samael y Deywdd hablaron sobre qué hacer sobre el tema. Dewydd decidió unirse en el asalto contra el Flambeau Sombrío y convenció a Samael que, por el bien de la Alianza, debía marcharse al Odín y partir si, en tres días más tarde, no sabían nada de él y también que avisase a la alianza de Farusca.

 

Así pues, Dewydd con sir Baldr de escolta así como los magos de Egara Profundis se plantaron en un ataque contra el castillo de Jacint. Se libraron con facilidad de los mundanos del castillo y, acto seguido, entraron y fueron a la biblioteca donde les esperaba Jacinto. No hubo mucho intercambio de palabras sino que pronto comenzaron a lanzar su magia y ataques. Sir Baldr le atacó pero parecía que su cuerpo fuese de piedra y el hacha del noruego no conseguía herirle. Las bolas de fuego, criaturas creadas y proyectiles de los magos de la Orden se estrellaban contra el poderoso mago diabolista que respondía con un hechizo que hacía explotar a un mago matándolo en el acto cada pocos segundos. Dewydd gastó muchos peones de vis para poder superar la parma y zahirió de gravedad al diabolista atravesándole con una gigantesca estaca, pero se mantenía en pie lo suficiente como para generar una ola de calor que quemó la ropa de Dewydd y hiriéndole de gravedad. El malvado Jacint, herido de gravedad, y en un último suspiro, lanzó el hechizo conocido como el Último Vuelo del Fénix, explotando todo a su alrededor y dejando a Baldr y a Dewydd sin conciencia en una Biblioteca en llamas.

 

Cuando los de Auriga Maris recuperaron la conciencia estaban en Egara Profundis. Sólo Tristán, Nuada y Jareth habían sobrevivido además de Baldr y de Dewydd. Habían curado al galés con magia y al noruego de manera mundana. John, Gessamí, Nemain y Sven habían muerto en el conflicto. Tristán, en agradecimiento, le repuso a Dewydd el vis gastado de las arcas de su propia alianza y Nuada le acompañó hasta Barcelona, donde Dewydd le entregó a su propio hijo en compensación por la pérdida de su filia, Nemain.

 

En Barcelona, Dewydd fue a ver Farusca y le contó lo sucedido para que su alianza estuviese alerta por lo que había pasado y, luego, el Odín, de nuevo con Samael y Dewydd a bordo, partió hacia Marsella.

 

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