vie

15

ene

2010

Al Sur

Retomo esta noche nuestra crónica. He sido acogido en esta alianza sin un entusiasmo excesivo. El ser Ex Miscelanea no te otorga demasiado respeto y yo tampoco me hago notar, por mi propio bien.

De este modo, estoy en un navío grande como una ballena. Mi camarote es muy grande, al menos comparado con el barco con el que crucé el Canal hasta Francia, en el cual dormí en la cubierta como si fuese un rollo de cuerda. La vida a bordo es algo incómoda. Siempre hay ruido, todo se mueve y, aunque ya me he acostumbrado, me mareo a veces. No me gusta el mar. Me siento mejor en los bosques.

Mis sodales son diversos y extraños, como se dice de muchos de nuestra Orden. Ingvar ex Miscelanea es un bárbaro del norte, ya algo viejo, quehabla de manera tosca y carente de gracia. Se queja mucho y es diestro en las ciencias de los Elementos. Debería decirse que al ser de la misma casa tenemos cosas en común. No las tenemos. Anwynn, el merinita, es más agradable. Paisano mío, solemos hablar en la lengua de nuestros padres, con lo que uno se siente más cómodo. Sin embargo, como todos los seguidores de Merinita, es extraño y extrafalario. Su sangre no debe ser del todo humana, puesto que sus ojos son exóticos, misteriosos y sus maneras y su magia también.

Ofelia es la Bjornaer. Pasa gran parte de su tiempo transformada en lo que se llama una orca, que es una ballena con dientes y nadando en el mar abierto, incluso en las aguas frías. A parte de eso, se encierra mucho en su sancta y no la vemos demasiado. Pérle ex Flambeau también es raro. Tiene gustos poco habituales, lo cual no me ofende, como pasa con los cristianos, que a todo ponen pegas. Prefiere la compañía de sus iguales antes que de ellas, lo cual no digo que no me sorprenda de un Flambeau, que tienen fama de aguerridos. Aunque es de carácter amable, tiene momentos en los que se denota a la Casa a la que pertenece por lo que intento no tratar demasiado con él para no atraer su ira.

Se supone que hay otro sodalis, un tal William ex Bonisagus, pero desembarcó en Inglaterra antes de que yo subiese a bordo en Francia.

 

Además del barco grande en el que vamos nosotros, hay tres barcos más. Tanto los marineros como los soldados y sus capitanes son gentes del Norte, creo que mayormente paganos. Eso es más agradable para mí, por supuesto. Según me han dicho, aprovechan para comerciar, pero sospecho que también hacen pillaje y pirateo. Todas las naves están bien armadas y con mucha soldadesca de aspecto brutal y peligroso. De todas maneras, y dado lo peligroso que es la mar oceana, es mejor estar bien preparados. Pocos y locos serán quienes asalten cuatro navíos bien pertrechados y armados.

Mi laboratorio da pena. Está hecho un desastre. Falta material y componentes. Al menos, tenemos una buena biblioteca, en la que los libros mundanos no abultan a penas. En mi cámara entra la luz por una pequeña poterna, pero siempre podemos subir al aire libre de cubierta si el tiempo lo permite.

Ahora vamos hacia el sur. Hemos estado ya en Burdeos, donde hemos comprado vino, según me han dicho, para Critera. Navegamos el Golfo de Vizcaya y las montañosas costa de los Reinos Hispánicos hasta girar porFinisterre. Ahora vamos hacia el sur, tras pasar por Oporto. Me han explicado que allí compraremos aceite, también para Critera, aunque no sé si iremos directamente o pasaremos hacia el Mediterráneo primero.

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