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29

ene

2011

Jornadas en Narbona (Pars Prima: Dias de Plata y Sangre)

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2011

Los Tribunales de 1226

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13

ene

2011

Los Piratas Sarracenos

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2011

1225, la preparación de los Tribunales

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2010

El Flambeau Oscuro

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Hielo en el Danubio: La llegada de Malenkiy

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vie

29

ene

2010

Discreción y Maravedíes

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mar

19

ene

2010

Cantos de Sirenas

7 de Julio de 1220 AD, 1359 AA.

Según me han dicho, faltan pocas para llegar a un puerto cristiano llamado Barcelona, en el Reino de Aragón. Con ello habremos pasado nuestro periplo por las aguas sarracenas. Y le doy gracias a Llyr y a sus hijos por dejar atrás esos mares, que a fe mía será la primera vez que me alegre de ver una ciudad de cristianos.

Te preguntarás, lector, el porqué de tanta desazón. Nuestra odisea marina por las aguas de infieles ha sido cansada y, como colofón, hemosencontrado un mayor peligro si cabe.

Al día siguiente de librarnos de los últimos perseguidores, apareció una nueva flota de sarracenos a nuestras espaldas. Tuvimos que recurrir de nuevo a nuestra magia para escapar sin tener que luchar contra la innumerable armada que nos intentaba dar acecho. Mientras Ingvaraumentaba el poder del viento en nuestras velas, yo tocaba el agua, creando una gran extensión de espesas y enredosas algas. Anwynn transformó algunas de ellas en muy inflamables, pese al agua. Luego subimos de nuevo a la cubierta. Al rato, nuestros perseguidores entraron en la zona,enlenteciendo su paso, enredándose en las quillas y en los timones, haciendo ingobernables sus bajeles. Entonces, Pérle, con su fuego, prendió la zona que Anwynn había transformado y el fuego prendió una de las naves moras. Así, finalmente conseguimos dejarles atrás, de manera definitiva.

Ya pensamos que lo peor había pasado y pusimos proa al norte, esquivando las ciudades musulmanas de Denia y Valencia. Pero aún algo iba a pasar.

Mientras estudiábamos una tarde, algunos de nosotros escuchamos una música, un canto maravilloso y fascinante. Tanto que nos obnubiló a muchos de nosotros, a casi todos de tal manera que intentamos poner proa hacia el lugar de origen que resultó ser un escollero, una serie de piedras afiladas y pequeños islotes rocosos y deshabitados. Tanto era nuestro empeño que algunos saltaron al agua, como la propia Ofelia.

 

Suerte de Pérle y de Ingvar, quienes no cayeron en el embrujo del canto. Una de nuestras naves chocó haciéndose una vía de agua todos hubiésemos seguido su suerte si ellos no nos hubiesen despertado, contanto ímpetu que incluso Ingvar se desmayó por los esfuerzos y Anwynnresultó herido. El merinita consiguió cambiar la música malévola en cantos inofensivos de pájaros. Luego, intentamos marchar de allí, pero descubrimos que Ofelia estaba en el mar, grávemente herida. Intentamosprotejerla, puesto que vimos como los marineros que habían saltado al mar, desaparecían arrastrados a las profundidades por misteriosas manos.Ofelia saltó hacia nuestro barco, pero debilitada, chocó contra los maderos. Por suerte, la magia de Anwynn hizo que las sogas del barco evitasen que cayese de nuevo a las mortales aguas y yo, la empujé hacia la cubierta con una columna de algas.

Así pues, esta noche, intentamos descansar y recuperar las heridas. Otros muchos, entre quince y veinte de nuestra marinería, no verán nunca más costa, puesto que perecieron en las profundidades.

Según Anwynn, aquellos seres serían algún tipo de malévolos seres de la Buena Gente, sirenas, ninfas o algún ser similar de música que embruja a los que la escuchan, atrayéndoles hacia las afiladas piedras para hundir sus barcos y ahogarles en las negras aguas.

Ansío por llegar al puerto con el sol de la mañana, de la tarde o lo que sea y olvidar este terrible episodio.

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sáb

16

ene

2010

De Lobos y Sarracenos

4 de Julio de 1220AD 1359 AA.

Aunque estoy cansado y quisiera dormir ya, he pensado que los hechos que hemos pasados estos últimos días, bien merecen un esfuerzo.

Salimos de Lisboa hace aproximádamente una semana. Los magidecidieron que fuésemos hacia el Mediterráneo, a busca fortuna. Así que fuimos hacia el sur hasta rodear el que Estrabón llama el Cabo Sagrado y, según él, no es el punto más occidental de Europa, sino de todo el mundo habitado por los hombres.

Ya, al poco de salir, comenzaron los problemas. Anwynn intentaba transformar la imagen de nuestros navíos en los de navíos de aspecto sarraceno. Pero los caprichos de su magia merinita hacía que uno de los barcos tuviese un aspecto cada vez más extraño. La primera vez, este barco tenía aspecto de estar dañado, lo cual no es que fuese preocupante. Lo fue después.

Esquivando los navíos que frecuéntemente navegaban en la zona costeradel Reino de Niebla y el Golfo de Gades, que los infieles llaman Qādis'. Sin embargo nuestro navío rebelde a la magia de Anwynn aparecía cual una piedra gigantesca que se desplazaba.

Fue al intentar cruzar el estrecho conocido como Las Comunas de Hércules cuando las cosas se complicaron. Si bien el tiempo amenazaba cambiar, sucedió algo fantástico. Unas columnas veíanse sobre las lomas de cada montaña a uno y otro lado del Estrecho. Dos, como las columnas que dan nombre al lugar, según me explicaron, pero desaparecieron justo cuando un rayo cayó en el agua a pocos cientos de pies delante de las proas de nuestras naves, dado comienzo a una tempestad brutal como jamás había visto. Y por lo visto no fui el único, porque a todos les asombró y asustó.

 

Visto que no era posible avanzar, nuestros capitanes intentaron llevar los navíos hasta una cala. Sin embargo, su pericia rivalizaba contra la fuerza de la tormenta. Nuestra formación se deshizo y uno de nuestros barcos fue dañado contra las rocas. Ofelia consintió llevarme en su lomo estando transformada para poder alcanzar la nave dañada y ayudar en las reparaciones. Así que hubo fortuna de que pudiese cerrar la vía de agua.

Finalmente nuestros barcos consiguieron embarrancar en una playa de arena blanca, ahora barrida por las olas y el viento, lo que sirvió de refugio hasta que pasó aquella tormenta extraña y poderosa.

Al día siguiente, y vigilantes de que los infieles nos hubiesen visto, procuramos sacar nuestras naves dañadas. Con ayuda de nuestra magia aunque no sin percances, conseguimos salir de nuevo a alta mar. Sin embargo, la magia merinita seguía decidida a causarnos problemas, puestoque en vez de parecer una embarcación mora, uno de nuestros barcos tenía la semblanza de un gigantesco tiburón.

Ya fue inevitable. Todas las gentes de las localidades costeras por las que pasábamos nos observaban asombrados y d'aquesta guisa, cruzamos finalmente las Columnas de Hércules, aunque no veíanse ninguna columna ni a estribor ni a babor.

La cosa se complicó más si cabe con la apariencia de nuestros barcos cuando al día siguiente, en lugar de tiburón, la Njord tenía el aspecto de un gigantesco lobo nadando. Fue, por tanto, inevitable que, al pasar el día, nos intentase dar alcance una flota mora llena de infieles armados. Por suerte, la magia de Anwynn fue en provecho, transformando en un dragón rugiente la imagen de uno de los navíos moros. Y pese a que repitió esto en una siguiente ocasión, dos barcos insistían en darnos alcance.

 

Ya anochecidos, intentamos acercarnos a tierra, pues corríamos el peligro de perdernos en aquellos mares y aparecer donde Circe embrujó a Ulises, pues el mediteráneo alberga antiguas y misteriosas magias. Al abrigo de la noche, invocamos con la ayuda de un libro una poderosa orca, que Ofeliase ocupó de agrandar y de ordenar que nos portase hasta las naves moras al maestro Pérle y a mí. Allí, usando el fuego del Flambeau y transformando yo los tablones del casco de su barco en manzanas para causar una inmensa vía de agua, hundimos ambas embarcaciones. Pese a que nos lanzaron flechas y saetas, mi magia evitó que ninguno de los dos saliésemos heridos y volvimos sanos y salvos a nuestro navío, donde ahora escribo estas palabras.

Espero que en breve podamos abandonar estas aguas infectadas de bajeles musulmanes y lleguemos de nuevo a civilizadas tierras cristianas, puesto que nuestro objetivo primero es la ciudad de Barcelona. Esperamos poder reparar allí nuestra flota antes de continuar camino.

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vie

15

ene

2010

Las Columnas de Hércules

4 de Julio de 1220 AD. 1339 AA

 

Retomo esta noche nuestra crónica. He sido acogido en esta alianza sin un entusiasmo excesivo. El ser Ex Miscelanea no te otorga demasiado respeto y yo tampoco me hago notar, por mi propio bien.

De este modo, estoy en un navío grande como una ballena. Mi camarote es muy grande, al menos comparado con el barco con el que crucé el Canal hasta Francia, en el cual dormí en la cubierta como si fuese un rollo de cuerda. La vida a bordo es algo incómoda. Siempre hay ruido, todo se mueve y, aunque ya me he acostumbrado, me mareo a veces. No me gusta el mar. Me siento mejor en los bosques.

Mis sodales son diversos y extraños, como se dice de muchos de nuestra Orden. Ingvar ex Miscelanea es un bárbaro del norte, ya algo viejo, que habña de manera tosca y carente de gracia. Se queja mucho y es diestro en las ciencias de los Elementos. Debería decirse que al ser de la misma casa tenemos cosas en común. No las tenemos. Anwynn, el merinita, es más agradable. Paisano mío, solemos hablar en la lengua de nuestros padres, con lo que uno se siente más cómodo. Sin embargo, como todos los seguidores de Merinita, es extraño y extrafalario. Su sangre no debe ser del todo humana, puesto que sus ojos son exóticos, misteriosos y sus maneras y su magia también.

Ofelia es la Bjornaer. Pasa gran parte de su tiempo transformada en lo que se llama una orca, que es una ballena con dientes y nadando en el mar abierto, incluso en las aguas frías. A parte de eso, se encierra mucho en su sancta y no la vemos demasiado.

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vie

15

ene

2010

Al Sur

Retomo esta noche nuestra crónica. He sido acogido en esta alianza sin un entusiasmo excesivo. El ser Ex Miscelanea no te otorga demasiado respeto y yo tampoco me hago notar, por mi propio bien.

De este modo, estoy en un navío grande como una ballena. Mi camarote es muy grande, al menos comparado con el barco con el que crucé el Canal hasta Francia, en el cual dormí en la cubierta como si fuese un rollo de cuerda. La vida a bordo es algo incómoda. Siempre hay ruido, todo se mueve y, aunque ya me he acostumbrado, me mareo a veces. No me gusta el mar. Me siento mejor en los bosques.

Mis sodales son diversos y extraños, como se dice de muchos de nuestra Orden. Ingvar ex Miscelanea es un bárbaro del norte, ya algo viejo, quehabla de manera tosca y carente de gracia. Se queja mucho y es diestro en las ciencias de los Elementos. Debería decirse que al ser de la misma casa tenemos cosas en común. No las tenemos. Anwynn, el merinita, es más agradable. Paisano mío, solemos hablar en la lengua de nuestros padres, con lo que uno se siente más cómodo. Sin embargo, como todos los seguidores de Merinita, es extraño y extrafalario. Su sangre no debe ser del todo humana, puesto que sus ojos son exóticos, misteriosos y sus maneras y su magia también.

Ofelia es la Bjornaer. Pasa gran parte de su tiempo transformada en lo que se llama una orca, que es una ballena con dientes y nadando en el mar abierto, incluso en las aguas frías. A parte de eso, se encierra mucho en su sancta y no la vemos demasiado. Pérle ex Flambeau también es raro. Tiene gustos poco habituales, lo cual no me ofende, como pasa con los cristianos, que a todo ponen pegas. Prefiere la compañía de sus iguales antes que de ellas, lo cual no digo que no me sorprenda de un Flambeau, que tienen fama de aguerridos. Aunque es de carácter amable, tiene momentos en los que se denota a la Casa a la que pertenece por lo que intento no tratar demasiado con él para no atraer su ira.

Se supone que hay otro sodalis, un tal William ex Bonisagus, pero desembarcó en Inglaterra antes de que yo subiese a bordo en Francia.

 

Además del barco grande en el que vamos nosotros, hay tres barcos más. Tanto los marineros como los soldados y sus capitanes son gentes del Norte, creo que mayormente paganos. Eso es más agradable para mí, por supuesto. Según me han dicho, aprovechan para comerciar, pero sospecho que también hacen pillaje y pirateo. Todas las naves están bien armadas y con mucha soldadesca de aspecto brutal y peligroso. De todas maneras, y dado lo peligroso que es la mar oceana, es mejor estar bien preparados. Pocos y locos serán quienes asalten cuatro navíos bien pertrechados y armados.

Mi laboratorio da pena. Está hecho un desastre. Falta material y componentes. Al menos, tenemos una buena biblioteca, en la que los libros mundanos no abultan a penas. En mi cámara entra la luz por una pequeña poterna, pero siempre podemos subir al aire libre de cubierta si el tiempo lo permite.

Ahora vamos hacia el sur. Hemos estado ya en Burdeos, donde hemos comprado vino, según me han dicho, para Critera. Navegamos el Golfo de Vizcaya y las montañosas costa de los Reinos Hispánicos hasta girar porFinisterre. Ahora vamos hacia el sur, tras pasar por Oporto. Me han explicado que allí compraremos aceite, también para Critera, aunque no sé si iremos directamente o pasaremos hacia el Mediterráneo primero.

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vie

15

ene

2010

La Isla en la Niebla

Miércoles, 6 de Abril del Año de Nuestro señor de 1220, día de San Waleric,AA 1339

Continúa nuestro periplo marino.

Tras haber pasado por Riga y la fortaleza teutónica de Labiau, pusimos rumbo hacia CriteraDomus Magna de los Bjornaer. Sin embargo, tuvimos un encuentro extraño durante el viaje. En una noche niebla espesa como un puré casi perdimos el rumbo. La flotilla decidió detenerse, para evitar accidentes o el perder naves. La Odin en el centro, rodeadas por la Týr, laNjord y la del capitán que nos llevó por la costa danesa, que es ahora miembro de nuestra comunidad marina. Sin embargo, por la mañana descubrimos una isla a estribor, es decir, al norte de nuestra posición. Dado que nuestro cartógrafo decía que no conocía ninguna isla allí, decidimos investigar. Desembarcamos y caminamos por los bosques de coníferas de la isla. No encontramos huellas humanas, pero sí un sendero.Lamentáblemente, durante el lanzamiento de un sortilegio, la magia se medescontroló y me cegó. Doy gracias al Todopoderoso de que la ceguera fuese temporal, puesto que se me despejó la visió cuando se puso el sol.

Mientras el sodalis Pérle me llevaba de nuevo a la Odín, los otros prosiguieron la exploración. Por lo visto, encontraron un altar pagano y cazaron un ciervo, pero no encontraron nada más. Al volver a nuestrobarco, sucedió algo extraño. Un gran cuervo se posó en la cubierta de laOdin y, luego, se transformó en una mujer. Era una pagana del norte, que no hablaba más que la lengua bárbara de su gente. Yo no la comprendíperosegún nos dijeron, nos advirtió de la ira de un "padre de los hermanos" y algunas otras cosas incomprensibles. Luego, volvió a adquirir aquella forma y desapareció hacia el norte.

Durante la noche, mientras algunos descansábamos, varios sodalesintentaron llegar a la isla de nuevo, en una chalupa, pero esta se antojaba todo el tiempo inalcanzable y, por más que intentasen llegar hasta ella, la isla siempre parecía igual de lejana. Y al amanecer, la isla había desaparecido en otro banco de niebla. Misterios del mar.

Quiera san Telmo que nuestra travesía no atraiga la mirada de los viejos dioses paganos en nuestra contra.

William de Chelmsford Seguidor de Bonisagus.

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mié

13

ene

2010

Lobos y Gatos en el Mar del Norte

scribo esto con gran dificultad. Mis heridas son frescas y mis daños graves, pese a la intervención del médico de la alianza, un físico diestro, pero cuya ciencia mundana es limitada. Porque estoy en estas condiciones es el motivo de este relato.


Critera llegamos a buenos acuerdos con los Bjornaer. Entre otras cosas, se nos pidió que fuésemos a buscar a un compañero suyo, un sodalis llamado Félix, que se había retirado años ha a las lejanas y norteñas islas Feroe, en el Reino de las Islas. Dado que nuestra ruta no era urgente hacia otros lugares, decidimos poner proa hacia allí.

En el camino fuimos atacados por una embarcación de paganos. Sus poco iluminadas mentes debieron pensar que las nuestras eran fáciles presas. Tampoco tenían que tener mucha vista, porque obviaron las balistas que portábamos. El combate fue breve y su embarcación, hundida. Matamos a más de la mitad de los piratas, y capturamos cuatro decenas, de las cuales, vendimos a veinticinco en los mercados de Torshavn y dejamos a quince unirse a nuestra marinería.

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mié

13

ene

2010

En ruta hacia Riga

Martes, 25 de Marzo del Año de Nuestro Señor de 1220, día de SanErmelando, Año de Aries de 1359.

Mi nombre es William de Chemlsford, Seguidor de BonisagusfiliusErconwaldus, Doctor por la Universidad Real de Oxford, exiliado y alejado de mi amada esposa, a quien Dios proteja.

Resido en la lejana y misteriosa isla de Storskäret, en el frío mar del Báltico, en un oscuro ponto tan helado que, en el invierno, podríacaminarse de un extremo al otro. Aunque en realidad no vivo en esa isla, sino en un barco que es la nave capitana de una flotilla que tiene su base allí. Nuestra alianza decidió aprovechar una serie de golpes de fortuna para convertirnos en una alianza itinerante.

Nuestro grupo, formado por Ofelia ex BjornaerAnwynn ex Merinita,Ingvar ex Miscelanea y Pérle ex Flambeau además de un servidor buscaba una localización para instalar una sede en la que proseguir nuestros estudios. Fue mientras navegábamos por la costa danesa cuando nos topamos con una flotilla de tres cocas varada en un banco de arena. Sus tripulantes habían muerto, suponemos que, de inanición o por la tempestad que arrastró a este punto a las cocas. Una de ella era tan grande, que decidimos que sería ideal para que montásemos en ella nuestras sanctas. De modo que, mis sodales y yo, las llevamos a Marmo y allí alistamos nueva tripulación y las reparamos.

Por motivos logísticos, y ante la duda de que alguien las reclamase, buscamos un punto lejano y seguro, lejos de ojos curiosos, en el norte del mar Báltico, y en ese lugar creamos una pequeña base, donde poder hacer ajustes y reparaciones. Luego, tras pasar allí el invierno, nos echamos a la mar, puesto que necesitamos mejorar nuestros recursos, nuestros límites de conocimientos y nuestro poder.

En estos momentos vamos en dirección a la ciudad de Riga, en Livonia, una tierra que está siendo conquistada por los Caballerios Livonos de la Espada, una orden militar eclesiástica. Nuestra intención es comerciar con las ciudades por las que pasemos, entre las cuales, llevar productos para conseguir recursos mundanos. Y, evidentemente, también por las alianzas costeras, para así obtener recursos y conocimiento, así como los contactos que toda alianza debe tener.

Serán años difíciles, años de sacrificio. Sin embargo, serán añosemocionantes y de aventura. Y como dijo san Ambrosio, no todo se puede aprender de los libros.

Que san Ambrosio guíe nuestras naves a buenos puertos.

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mié

13

ene

2010

Dewydd ocupa el puesto de Cronista


Sábado, 8 de Mayo de 1220 AD . 1359 AA.

Yo, Dewydd ab Glydwr ex Miscelanea, nacido en el Valle de Conwy hace veinte estíos, he sido encargado, a mi llegada a la Alianza de Auriga Maris de la transcripción de la crónica de los sodalis y sus hechos, de sus obras y sus viajes.

Es mi intención, antes que nada, transcribir los textos que mi predecesor en esta tarea, William de Chelmsford, seguidor de Bonisagus, dejó preparados. De modo que tendré que remitirme a unos meses atrás en la transcripción del cronicón.

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